El tatu de Histieo

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No es prudente decir de esta agua no beberé, es cierto, pero mucho tendría que cambiar para hacerme un tatu en mis peludas carnes.

Quienes se dedican a estos menesteres aseguran que la mayoría de los que se tatúan lo hacen con el deseo de recordar para siempre a una persona o algún momento de esos que marcan una trayectoria vital. El problema es que nuestros “siempres” suelen ser efímeros.

Para pintar es mucho mejor un lienzo. Lo puedes colocar en un lugar destacado para tenerlo siempre presente y si el siempre se vuelve efímero, en un pis pas lo puedes mandar al cubo de la basura.

Aún así, ha habido tatuajes a lo largo de la historia que excepcionalmente han tenido una utilidad práctica, aunque no fueran tatuados para siempre, como el que nos trae al presente Irene Vallejo. Una estupenda historia, basada en hechos reales, sobre tatuajes, intrigas y espías de tiempos antiguos contada por el historiador Heródoto.

En una época de grandes turbulencias políticas, un general ateniense llamado Histieo quería azuzar a su yerno Aristágoras, tirano de Mileto, para hacer estallar una revuelta contra el imperio persa. Se trataba de una conspiración altamente peligrosa en la que ambos se iban a jugar la vida. Los caminos estaban vigilados y probablemente a los mensajeros de Aristágoras los registrarían antes de llegar a Mileto. ¿Dónde llevar escondida una carta que les podía condenar a la tortura y a la muerte lenta si se descubría?

El general tuvo una idea ingeniosa: le afeitó la cabeza al más leal de sus esclavos, le tatuó un mensaje en el cuero cabelludo y esperó a que le creciese de nuevo el pelo. Las palabras tatuadas eran: “Histieo a Aristágoras: subleva Jonia”. Cuando el pelo nuevo despuntó cubriendo la consigna subversiva, envió al esclavo a Mileto. Para mayor seguridad, el esclavo no sabía nada de la conjura. Solo tenía órdenes de afeitarse el cabello en casa de Aristágoras y decirle que echase una ojeada a su cráneo pelado.

Sigiloso, como un espía, el mensajero viajó, se mantuvo tranquilo mientras lo cacheaban, llegó a su destino sin que el complot se descubriera y se rapó. El plan siguió adelante y la operación culminó con éxito. Aunque al leal esclavo de Histieo le quedó el recuerdo para siempre.

Ya no sé si soy de aquí, o si soy de allí

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Se me quedó la oreja cuadrada cuando poco después de hacer una propuesta a la dirección de mi empresa, me respondieron diciendo que ya habían dado al personal implicado un briefing. Bueno, pues de un tiempo a estar parte, me está pasando lo mismo con el ojo y no me gusta un pelo lo que veo. La lengua de Shakespeare se va colando en nuestro día a día sin darnos cuenta, de una manera sorprendente y abusiva. Como vamos a ver, se trata de una invasión cultural en toda regla.

Los anglicismos siempre han sido acogidos con naturalidad. Palabras como líder, récord, hobby, esnob, rol, comfort, mitin, sándwich, dandi, cóctel, striptease y tantos otros, se fueron incorporando con normalidad a nuestro diccionario. Como el mismísimo fútbol (football), uno de los primeros en llegar y que tanto juego ha dado y sigue dando, incluso a quienes nunca han sido aficionados. Quién no sabe lo que es estar en órsay, casarse de penalti o meterle un gol a alguien, o desconoce su corolario inevitable de derbis, hooligans y demás. Muy pocos, como el Real Betis Balompié, fueron capaces de resistir la embestida. Ahora le toca al baloncesto, que está siendo desplazado por el basket: Valencia Basket, Gipuzkoa Basket, el Basket Zaragoza y el equipo de los men in black, los chicos del Bilbao Basket, son botones de muestra.

Pero, como digo, vasta sólo con poner el ojo y la oreja en nuestra realidad cotidiana para quedar flipados (de to flip) con lo que podemos ver y oír. Sobre todo, si tenemos en cuenta que sólo el 27,7% de nuestros conciudadanos sabe inglés, si hemos de hacer caso al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), y ya me parece mucho.

Paseando por el centro, veo rótulos y letreros que anuncian: Professional hair & beauty, Home Decor; Love & Paradise; Low-Cost Fashion; More Ways To Shop; Welcome Back, Sketch concept, It Market. Hasta el 70%, Outlet en el interior, y un autocar de Iparbus que presume de luxury class. En la puerta del wc (water closet) del parking, alguien ha escrito Lamb of God. El mercado acoge un brunch solidario, hay Rock party en el barrio de El Antiguo y la cerveza artesana local se promociona en el Palacio de Miramar como Craft Beer. En Lo Viejo, se abre un speakeasy; el restaurante La Mafia cierra con un Sorry, we’re closed; y los veganos organizan en Ficoba la feria Be Veggie. Podemos disfrutar del Sakona Coffe Roasters a orillas del Urumea y comprar pan en The Loaf Bakery Donostia, en la Zurri, o en M&M bakery lovers, en la calle Urbieta. El coche de adelante lleva en la luna trasera una pegatina que advierte: ¡Baby on board!

Cambiamos noticias falsas por fake news, acontecimientos por eventos (de to event) o directores generales por CEOs (Chief Executive Officer). La semana de la moda es la Fashion week y hasta la pastelería Otaegui ha sustituido la tradicional tarta de queso por el cheesecake. Clasificados como millennials o baby boomers, nos hacemos selfies, buscamos productos low cost y si los encontramos con label de calidad, miel sobre hojuelas. El footing ha dejado paso al running. Hay que estar al día. Los más osados disfrutan con el puenting y algunos, solo algunos, prefieren el balconing. El doping se sube a la mountain bike. Fitness, mindfulness o mindful fitness, he ahí el dilema; y ¿para leer?, ¿mejor tablet o ebook? El PAÍS ofrece podcasts imprescindibles y El Diario Vasco newsletters personalizadas que no encontraremos en el top ten de los best sellers.

El frigorífico que sea no frost y el desodorante roll-on. Los auriculares, wireless y mejor con bluetooth. Un short y un jersey. Un slip y unos jeans. Si hay en stock. A los hipsters les va el estilo vintage. Es lo más in. Yo prefiero el casual. Una top model con un piercing en el ombligo hace topless, mientras el rey desata la polémica con un pin en la solapa. No hay feeling. Un fan de Sabina hace playback; hasta que ha asomado la cabeza por Abu Dabi, el rey emérito ha estado missing; el inefable alcalde de Madrid, Martínez-Almeida, es víctima de un provincianismo kitsch; la ministra Calviño insiste en el pressing a Ciudadanos; y la Guardia Civil ha utilizado un off the record de Irene Montero.

Las jugadoras de sófbol del Atlético San Sebastián son las Go Blues. El bádminton guipuzcoano está de enhorabuena, nace Donosti Shuttle con el firme objetivo de subir a Primera División. Los aficionados a la marcha nórdica se han agrupado en la Asociación Nordic Walking Donostia. El colectivo de mujeres que denuncia la violencia machista en la Plaza de Gipuzkoa se hace llamar Women in black. EmakuMeeting es la asociación de mujeres emprendedoras de Euskadi. La prensa dice que cada vez hay más establecimientos Dog Friendly y que si eres de la comarca y vendes producto propio, puedes participar en la feria Made in Urola. Además, Oh My Walk! nos ofrece recorridos temáticos con el objetivo de mostrar Donostia con otros ojos y despertar la curiosidad por lugares por lo que pasamos todos los días.

En la prensa deportiva leo que en Barcelona añoran las tardes de gloria del dream team; que Cristiano Ronaldo y Florentino se han abrazado en un backstage; que el Cholo Simeone es un box to box, y se gana pronto el respeto; que el confinamiento ha servido a Borja Iglesias para resetear; que hay overbooking en la plantilla del Levante y playoffs hasta en las regatas de traineras; que el stage del Villarreal se retrasó y que Blanca Romero se ha incorporado al staff técnico de la selección. Todos sorprendidos por el hat-trick de Joaquín.

¿Te has bajado la app? El asunto sigue en standby. ¿Has hecho un backup? Tendremos que resetear (de to reset). ¿Te acuerdas del password? Mándamelo por email. Ojo con el spam. ¡No hay manera de moverse por Internet sin aceptar cookies constantemente! ¿Tenemos que loguearnos? (de log in). Con un click en el link será suficiente. ¿Merece la pena rootear el smartphone? El like es la unidad mínima de expresión y el steacker una alternativa. Un chat. Un desparrame de memes y stories. Con una buena gestión de hashtags puedes ser trending topic y millones de followers ven con preocupación cómo los hackers comprometen el rol de los influencers. ¿No les podemos banear?

Todo, o casi todo, puede hacerse online. El examen, tipo test. ¿Necesitas un coach? Muchos ya lo tienen. Los jóvenes salen en plan random y muchos disfrutan intentando salir airosos de un escape room. El coliving es la solución. ¡Qué heavy! Un barman, un pub con un agradable chillout de fondo, un buen deejay (dj) pinchando covers relajantes. Una propuesta slow, porque el stress nos mata. El acoso se reparte entre el mobbing y el bullying. ¿Y para comer?… ¿un burger? Si me das a elegir… prefiero un grill. Stop a las comidas que no sean lights. Para un rider, cada minuto cuenta. Los partidarios del batch cooking recomiendan usar túpers de cristal.

Hay quienes se empeñan en montar el show, otros en darnos el mitin poniendo cara de póker. Y nos dejan k.o. (de knock-out). Hay que cambiar el chip. Alonso es un killer, Nadal un crack y la señorita Riqui un poco friki (de freaky). Nada es capaz de detener el show de Trump, un outsider en el sprint final de su mandato. Todo un bluf. El premio consiste en un kit de depilación, un pack de experiencias válido para una noche de hotel o una master class en el Basque Culinary Center. Más de uno lo prefiere en cash. Fulanito se ha hecho un bypass para driblar a la parca (de to dribble) y menganita un lifting. ¡Hay que cambiar el look! Ante un póster del Che, algunos aseguran que hay un revival del comunismo. Otros dicen que el mundo está al borde del blackout. La democracia es un auténtico work in progress.

Master chef celebrities, Idol kids, Sábado deluxe, First dates, Vaya crack, Flash moda. El Late Motiv de Andreu Buenafuente es el late night español. En la Sexta, Al rojo vivo hace periodismo on fire. Antena 3 ha estrenado Mask Singer, con “el mejor casting”, y la 1, Typical spanish. La audiencia reclama más realities y talents. Todos preocupados por liderar el prime time y el share. Y nosotros haciendo zapping. ¿Un sketch o un spot? Un sketch. ¿Un remake?, ¿un biopic?, ¿un spin-off o una road movie? Estoy viendo el tráiler de un thriller. No queremos spoilers. El boom de las series es el gran enemigo de la siesta y, casi sin darnos cuenta, hemos pasado del download al streaming.

En la sección de ofertas de empleo encuentro demandas de Sales Assistant, Customer Service, Growth Hacker, Key Account Manager, Data Analyst Consultant, Business Developer Junior y un largo etcétera que quién sabe. El dinamismo emprendedor fluye entre startups y clústeres. En Europa reconocen nuestro know-how. Las empresas buscan partners y esperan un feedback positivo. Muchas han pasado del outsourcing al reshoring. Los expertos estiman que millones de dólares se mantienen off shore. Nos gusta el fair play, hasta el financiero. Sin un sponsor el crowdfunding puede ser una buena opción. Para muchos la solución es el trabajo como freelance en un coworking. La jornada es full time. El lunch, un servicio de catering ideal para reponer fuerzas. Han programado un break y un afterwork para hacer networking.

La Sociedad de Fomento del Ayuntamiento impulsa las becas Global Training y el programa #PUC, Pop Up Comerce, concebido para promover ideas innovadoras en el comercio donostiarra. El Donostia Buskers Festival pretende acercar la música de calle a la ciudadanía. La Diputación Foral organiza el Gipuzkoa Talent Forum y la Junta de Gobierno del Ayuntamiento una Talent House. En Semana Grande, han convertido la terraza del Kursaal en una Street Food y Ur Kirolak ha organizado en la bahía la Donostia/San Sebastián Bay Rowing. En octubre, hemos celebrado el Donostia WeekINN, la VII edición de la Semana de la Innovación, con actividades en los centros educativos, como el Donostia Innovation Challenge, un minecraft adaptado al espacio de la Isla Santa Clara, una gymkana y un escape room. Además, se ha ofrecido un espacio online para conocer startups locales. Pero este año no hemos podido disfrutar de la Holi Fest en Semana Grande; ni del Pop Up Chic en el Hotel Londres; ni de la Paella in live!! en La Concha; ni del Hondarribia Summer Market.

Que solo un 27,7% de la población sepa inglés no es un hándicap para los departamentos de marketing de muchas empresas: Just do it (Nike), Go Further (Ford), Connecting people (Nokia), What else? (Nespreso), I’m lovin’ it (McDonald’s), Imposible is nothing (Adidas), Passion for life (Renault), Pretty, comfortable & sexy (Women’secret), ¿cómo? ¿sexy?… Women are back (Mango), Goodbye celulitis (Nivea), The King is here (Budweiser), Life’s a journey/¿Por qué no? (Samsonite), son algunos de los cientos de eslóganes dirigidos a potenciales compradores que desconocen el idioma. Hyundai espera que este año sea menos black y más week! y El PAÍS lleva a portada, ¡completa!, la promoción de un producto de Oatly con el siguiente mensaje: It´s like milk but made for humans. Por favor, ¡disfrútala!

Pero me sorprende aún más la cantidad de gente que parece querer transmitir algo a sus conciudadanos y viste camisetas con mensajes en una lengua que la mayoría desconoce: I’m a dreamer, Maybe i like you, maybe not, Stop wishing Start doing, Future important woman, Girls are strong, All power to the people, Refugess welcome, Air needed, Why, why, why; la vicepresidenta del gobierno, Carmen Calvo, se ha paseado con una que decía Yes, i’m a feminist y la diputada Rafaela Romero con otra en la que se leía The future is female. Por qué, por qué, por qué. Cuando pregunto cómo es posible, la respuesta que obtengo es que queda más cool y ya entro en shock.

Nole elige sparring, Sánchez salva el primer match ball de los presupuestos y la muerte del Pelusa peta las redes con sus highlights. Desde que se han impuesto las restricciones a los bares, en el de abajo han puesto un cartelón en la cristalera que grita desesperadamente take away.

Más de uno, si ha llegado hasta aquí, dirá OK, boomer, que la Fundéu traduce como ‘lo que usted diga’ o, de manera más despectiva, ‘vale, viejo’, pero es para darle una vuelta. ¡O no!

Cuenta Alex Grijelmo que cuando en una ocasión vio a una mujer con una camiseta en la que se leía No hay pan para tanto chorizo, le entraron ganas de darle un abrazo, y no me extraña, porque seguramente le pasa como a mí, que ya no sé si soy de aquí, o si soy de allí.

But… don’t worry, be happy

De murciélagos, pangolines, papel higiénico y bidés

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Allá por marzo, comenzamos una de las ascensiones más rápidas y dramáticas de nuestra vida, hasta ahora por lo menos. En unas semanas, alcanzamos el pico y, tras doblegar la curva, hemos tenido que transitar por una larga meseta antes de comenzar a desescalar.

Mientras descendemos, vamos recordando algunos de los aspectos que por el camino han llamado nuestra atención. Unos más importantes; otros, quizá, más anecdóticos. Entre los primeros, lo relacionado con las teorías sobre el origen del desastre, que puede ser, y probablemente así quedará para siempre, el siguiente: En algún lugar cercano a Wuhan, un murciélago que revoloteaba en zigzag por el estrellado cielo chino, había dejado entre el follaje del bosque un rastro de coronavirus en sus excrementos. Un pangolín, que buscaba insectos para la cena entre las hojas y que había tomado contacto con los mismos, cae en manos de un anciano cazador. A primera hora de la mañana, Zheng Li llega al mercado de Huanan, satisfecho con la pieza que ha capturado en el bosque y, prácticamente, se lo quitan de las manos. Así nace una pandemia global. Esta es, al parecer, la cadena de transmisión del coronavirus al paciente cero. Cualquier amago de desviar el punto de mira, cualquier referencia al Laboratorio Nacional de Bioseguridad de Wuhan o a las dependencias del Instituto de Virología que se encuentran a 280 metros del mercado, resultan conspiranoicos.

Otro aspecto, más anecdótico, desde luego, pero que tiene su enjundia, es el relacionado con el aprovisionamiento para la travesía. En un momento de aprensión colectiva, a todos nos sorprendió el afán compulsivo con el que muchos compañeros de escalada acaparaban papel higiénico en los supermercados. Un producto que, por cierto, también nos llegó de China: su uso está documentado ya en las dinastías Yuan y Ming. No sé, debe haber algo que, sin necesidad de recurrir a Freud, explique esta desmesura: ¡el bien más preciado, en el combate contra una infección respiratoria! He leído que, una vez asegurado el alimento, el papel higiénico ofrece esa seguridad última, tan íntima y personal, en el momento de cerrar el ciclo. ¡Buah!

Pero más sorprendente aún, resulta la dimensión humana, global, alcanzada, que lo ha convertido en icono de la pandemia, porque este comportamiento se ha hecho viral y su escasez ha provocado reacciones diversas en todo el mundo. En Australia, por ejemplo, han tenido que poner severos límites a este impulso acaparador. En la cadena de supermercados más importante del país, Woolworths, solo se han podido adquirir cuatro packs de papel higiénico por cada compra. Quizá por ello, en la ciudad de Darwin, probablemente recordando la utilidad del papel de periódico en otras épocas, el diario NT News ha tenido la curiosa iniciativa de incluir, en el interior de su edición del 5 de marzo, un especial de ocho páginas en blanco, con líneas de puntos para recortarlas y usar en caso de emergencia –como indican en la cabecera que abre esta entrada–; porque nos preocupamos por las necesidades de nuestros lectores, –añade su editor Matt Williams. Una preocupación que también se ha vivido con especial interés en las redes sociales a través de hashtags como #ToiletPaperEmergency o #ToiletPaperApocalypse.

Los norteamericanos, sin embargo, siempre tan ingeniosos, han apostado por otro tipo de soluciones a la pandemia, creando comunidades de supervivencia con búnker incluido. Fortitude Ranch, en las afueras de Kansas, o Vivos xPoint, en Dakota del Sur, ofrecen refugios con detectores de patógenos, incluido el coronavirus, en los que el bidé es el elemento revelación para resistir al Apocalipsis. The Wall Street Journal afirma que, desde marzo, sus ventas se han multiplicado por ocho, y los búnkeres de alta gama han sido los primeros en instalar uno en cada baño. Estima Euromonitor que un bidé reduce el consumo de papel higiénico en un 75%. ¿Qué más se puede pedir?

Bueno, todo va a cambiar, dicen. Sí, abundan los ejercicios de clarividencia que auguran cambios de todo tipo. Yo me conformo con que recuperemos el sentido común.

Por cierto, si Zheng Li existe y llega a leer esto, le pido disculpas.

¡Terrícolas! III

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Estamos de enhorabuena. Después de que la NASA sorprendiera al mundo al anunciar que al menos un tercio de Marte contenía agua bajo su superficie, un grupo de científicos ha detectado vapor de agua en la atmósfera del exoplaneta K2-18b, hallazgo que lo convierte en “el mejor candidato hasta ahora para ser habitable”, según un estudio publicado por la revista Nature Astronomy.

En el último flash, expresaba mi inquietud porque, a pesar de haber escuchado el eco que llegaba del espacio exterior sobre la renuncia de los marcianos a invadir la tierra por descartar que pudiera haber vida inteligente, tenía la impresión de que cada día había más marcianos entre nosotros.

Dándole vueltas he llegado a pensar, y si resulta que mientras nosotros buscamos agua por el universo, ellos prefieren vino, o quizás txakoli. Podría ser una buena solución para aliviar los efectos de los aranceles de Trump.

Westminster en el planeta de los simios

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A Ronald Reagan no le gustaban los hippies. Decía que eran individuos que vestían como Tarzán, llevaban el pelo como Jane y olían como Chita. Probablemente el aspecto de los parlamentarios británicos sería más de su gusto, pero cuando Banksy los ha visto como chimpancés será por algo.

‘Devolved Parliament’ (‘Involución del Parlamento’ o ‘Parlamento transferido’) se titula la cáustica pintura que abre esta entrada. En ella, el provocador y enigmático artista y grafitero, ha recreado los verdes escaños de la Cámara de los Comunes, en el parlamento de Westminster, ocupados por chimpancés, en una de sus tumultuosas sesiones.

La obra, que se ha subastado hace unos días en Londres por 11,1 millones de euros, es toda una bofetada a la clase política británica que, por analogía, se podría extender a algún que otro parlamento más cercano. A juicio de Alex Branczik, jefe del departamento de arte contemporáneo europeo en Sotheby’s, el artista subraya “la regresión de la democracia parlamentaria más antigua del mundo en una actitud tribal y animal”.

Recurriendo a nuestros primos hermanos evolutivos, hace alusión a un retroceso en su particular teoría de la evolución parlamentaria. Aunque casi nos hemos acostumbrado a las broncas sesiones del parlamento británico, entre los gritos y abucheos de sus señorías, y las desesperadas llamadas al orden de su speaker, John Bercow, la distopía simia de Banksy conmueve por su sorprendente realismo.

El propio artista publicó el pasado mes de marzo en su cuenta de Instagram un post en el que explicaba que la obra había sido expuesta de nuevo en el Museo de Bristol para conmemorar el día del Brexit: “Hice esto hace diez años. El museo de Bristol acaba de volver a exhibirlo para conmemorar el día del Brexit”. «Reíd ahora, pero llegará un día en el que no haya nadie al mando», añadió.

La profética pintura data de 2009 y, originalmente, se tituló ‘Question Time’ (‘Turno de preguntas’). Como otras muchas, seguramente obedece a la máxima del autor, según la cual “El arte debería consolar a los perturbados y perturbar a los cómodos”.

Los científicos del Consorcio Internacional para el Genoma del Chimpancé aseguran que compartimos con ellos casi el 99% de la secuencia básica del ADN. Parece que, a solo unos días de la fecha límite para el Brexit, Banksy quisiera advertirnos de que los parlamentarios de Westminster han perdido lo poco que nos diferencia.

¿Estaremos a tiempo?

¡Terrícolas! II

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Recuerdo haberme inquietado al oír el eco que llegaba del espacio exterior sobre la renuncia de los marcianos a invadir la tierra, tras descartar que pudiera haber vida inteligente. Lo cierto es que ya no se producen avistamientos de ovnis como antes. Sin embargo, sigo inquieto, porque tengo la impresión de que cada día hay más marcianos entre nosotros.

Madre vasca

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No es lo mismo extrañar que recordar. Se trata de un sentimiento profundo, que puede llegar a doler, por alguien que dejó un vacío que el paso del tiempo no consigue llenar.

Sin duda lo podemos encontrar en el gran trovador y guitarrista Atahualpa Yupanqui, “el que viene de lejanas tierras para decir algo”, en lengua quechua, el criollo y vasco de la tierra argentina.

Nació el 31 de enero de 1908, en el paraje bonaerense de Campo de la Cruz, partido de Pergamino, en la provincia de Buenos Aires, pero poca gente sabe que ese hombre, venido de lejanas tierras, se llamaba Héctor Roberto Chavero Harán y que sus orígenes vascos le “galopaban por la sangre”. “Soy hijo de criollo y vasco, llevo en mi sangre el silencio del mestizo y la tenacidad del vasco”, decía.

Su madre, por la que sentía auténtica devoción y a la que siempre mencionaba con ternura, fue una continua referencia en su vida, resaltando frecuentemente su origen vasco. Cuenta en su autobiografía, El canto del viento, que Higinia Carmen Haran “había nacido en Guipúzcoa, en el País Vasco”. Recalcaba, además, que su apellido paterno era oriundo de la tierra vasca. “Chavero también es vasco, llegó a escribirse Xabero, con x, hasta el año 1860, como Ximena, como Xavier. Provenían los Chaveros de Pamplona. Mi abuelo se llamaba Bernardino, era un vasco que hablaba quechua…”. Incluso daba explicaciones sobre el significado de su apellido materno “… Aran, en idioma vasco, significa valle…”

La idea de pisar la tierra de sus antepasados siempre había estado presente en Don Ata, como cariñosamente le llamaban. Más adelante dice: “Mi madre era vasca, siempre quise acercarme al lugar de donde vino mi abuelo Regino, él era guipuzcoano. Se fue a la pampa a criar ovejas y algunas vacas. Yo siento a veces, dentro de mí, esa tenacidad vasca, sobre todo frente a ciertas adversidades…”

Llegó el momento de cantar en Donosti, en el Victoria Eugenia, y en el Buenos Aires de Bilbao y, desde que lo hizo, le gustaba recorrer esta tierra sin darse a conocer. Atahualpa recordaba: “al atravesar el País Vasco, el paisaje me cautivaba; pino, mar y monte, ésa era la patria de mi madre y se apoderaba de mí una profunda emoción; en ese estado de ánimo compuse unos versos que titulé, Madre Vasca”. La música, como explica Don Ata, corresponde a una melodía tradicional, Oinazez (con dolor y pena), recuperada por Aita Donostia.

Qué nombre tendrán las piedras
que la vieron caminar
a mi madre cuando niña,
o pastorcilla, quizás.

El árbol a cuya sombra descansó
dónde estará;
qué bueno si lo encontrara
para rezar o llorar.

He de llegar algún día
en tierra vasca a cantar, ¡ay madre!
desde muy lejos
en mis coplas volverás.

Tu sangre dentro de mis venas
como un río crecerá
y el viento, que es generoso,
tu árbol me señalará.

Qué bueno si lo encontrara
para rezar o llorar.

Don Ata, extrañó a su madre hasta el final de sus días. En una carta escrita a su esposa desde París, le decía: “Hoy, 12 de octubre, estoy recordando el adiós de mi madre, doña Higinia, tenaz, contradictoria, desdichada y gran mujer, madre de este marido tuyo que tantas bofetadas del destino ha recibido”.

La última fue en Nimes, donde la muerte sorprendió al viejo trovador el 23 de mayo de 1992, a los 84 años, tras recibir el aplauso entusiasmado del público. Pero sus cenizas reposan al pie de un roble, allá en su entrañable paraje cordobés de Cerro Colorado, como había dispuesto.

Puro sentimiento que podéis escuchar en el video que abre esta entrada, emocionante y entrañable, que dedico a todas las madres, a las que “pasaron al silencio” y a todos los que les extrañamos.

Fin del ‘procés’: farsa o tragedia

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Casi nadie pone en duda que la historia se repite, sobre todo cuando no aprendemos sus lecciones. También que lo hace primero como tragedia y después como farsa gracias a Karl Marx.

Después de contemplar, en el informativo del mediodía, el final del juicio a la cúpula del procés en el Tribunal Supremo, lo he podido confirmar viendo en el ABC del 28 de mayo de 1935 a los consellers de la Generalitat sentados en el banquillo del Tribunal de Garantías Constitucionales en un juicio por rebelión.

El 6 de octubre de 1934, el president de la Generalitat, Lluís Companys, había proclamado de forma unilateral «el estado catalán dentro de la República federal española», como respuesta al grave peligro en el que se encontraban Cataluña y la República desde que las fuerzas conservadoras habían accedido a la presidencia del Gobierno.

El president finalizó su discurso afirmando: «Cataluña enarbola su bandera y llama a todos al cumplimiento del deber y a la obediencia absoluta al Gobierno de la Generalitat, que desde este momento rompe toda relación con las instituciones falseadas. En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del Parlament, el Gobierno que presido asume todas las facultades del poder de Cataluña, proclama el Estado Catalán de la República federal española y, al establecer y fortificar la relación con los dirigentes de la protesta general contra el fascismo, los invita a establecer en Cataluña el Gobierno provisional de la República, que encontrará en nuestro pueblo el más generoso impulso de fraternidad, en el común anhelo de edificar una República federal, libre y magnífica».

El general Batet, que estaba al frente de la IV División orgánica, declaró el estado de guerra y se suspendió la actividad del parlament de forma provisional. Las tropas asediaron el palacio de la Generalitat, defendido por los Mossos de Escuadra, mientras la Guardia Civil y la mayor parte de los efectivos de los cuerpos de seguridad del Estado se pusieron del lado de la legalidad.

Companys y los miembros de su gobierno fueron detenidos y trasladados a los buques Uruguay y Ciudad de Cádiz, acondicionados como prisión; únicamente escapó Josep Dencàs, consejero de Gobernación, con dirección a Francia; una ley aprobada el 2 de enero de 1935 dejó «en suspenso las facultades concedidas por el estatuto de Cataluña al parlamento de la Generalitat», y el Tribunal de Garantías Constitucionales les juzgó, acusados de un delito de rebelión.

Los letrados de la defensa pidieron su absolución, pero fueron condenados, por 14 votos a favor y 7 en contra, a 30 años de prisión y trasladados a los penales de Cartagena y el Puerto de Santa María en junio de 1935. Al comandante Pérez i Farrás, jefe de los Mossos de Escuadra, se le acusó de rebelión militar y alta traición y su condición le hizo acreedor de un trato más severo que el de los civiles, de modo que fue condenado a muerte, si bien la pena le fue conmutada por el presidente de la República por la de reclusión perpetua.

En las elecciones de febrero de 1936, la petición de amnistía para los “rebeldes” y la crispación política se materializaron en Cataluña con la formación de dos grandes bloques: por un lado el Front d’Esquerres de Catalunya, la versión catalana del Frente Popular; y, por otro, el Front Català d’Ordre, liderado por la Lliga, con cedistas, carlistas, radicales y la derecha alfonsina. La coalición de izquierdas acaparó el 59% de los sufragios en Cataluña, imponiéndose en las cinco circunscripciones catalanas; un resultado que reforzó a Esquerra Republicana de Catalunya y, con ello, a su líder Companys.

En el resto del Estado, el Frente Popular, donde el Partido Socialista Obrero Español era el grupo con más escaños, logró una victoria menos amplia que la coalición catalana, pero suficiente para regresar al poder y cumplir su promesa de liberar a los “rebeldes”. Manuel Azaña firmó un decreto ley de amnistía para los “golpistas”, dando luz verde a su regreso como héroes de la causa a Cataluña. El 29 de febrero, se ratificó a Companys como presidente y este, a su vez, confirmó a todos los consejeros en sus puestos.

No sé si aquel final puede calificarse de farsa o tragedia. Espero y deseo que el de éste no sea ni lo uno, ni lo otro.

Quién era la chica de ayer

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Estos días nos hemos asomado a la ventana de Antonio Vega para volver a ver a la chica de ayer, porque ha hecho diez años que dejó este valle de lágrimas.

Aunque la canción forma parte de la banda sonora de una época, al cabo de cuatro largas décadas todavía sigue oyéndose. Sus acordes comenzaron a brotar en la playa de la Malvarrosa una tarde de verano de 1977, cuando Antonio Vega estaba haciendo la mili en Valencia. Era su primera canción y ni en sueños hubiera podido imaginar que el paso de los años la convertiría en un himno generacional. Pero… quién era aquella joven de cabellos dorados que jugaba con las flores de su jardín. Quién era la chica de ayer.

Las calles mojadas le habían visto crecer, pero no había más pistas y Antonio falleció sin desvelar su secreto. Así parecía que se iba a quedar para siempre, pero en 2014 se estrenó Tu voz entre otras mil, un documental en el que la periodista Paloma Concejero brindaba un impactante retrato del artista madrileño. Al ver a aquella chica rubia que aparecía en las imágenes, Jaime Conde, primer batería de Nacha Pop, recordó que Antonio la conoció en una fiesta, que solía acudir a los ensayos de la banda, que los componentes del grupo siempre intuyeron que era ella quien le había inspirado para componer Chica de ayer y, sobre todo, las miradas que se cruzaban cada vez que la tocaban.

La periodista quería localizar a la chica de los cabellos dorados, pero nadie recordaba su nombre, sólo que era rubia y misteriosa. Cuando estaba a punto de desistir, sonó el teléfono. Una prima suya la había reconocido al ver el documental. Era una mujer de Bilbao, una diseñadora de moda que vivía en Madrid.

Quedamos en vernos más adelante –dice Paloma Concejero–, para hablar tranquilamente, pero no llegó a la cita porque falleció de un infarto. Tenía cincuenta y cuatro años y se llamaba Maite Echanojauregui.

Cuando se conocieron, Antonio Vega tenía veinte y ella diecisiete. Fue un romance breve pero intenso. Él nunca le quiso decir que le escribió una canción y ella lo sabía pero calló.

Por qué él nunca quiso desvelar la identidad de quien le inspiró aquella tarde en la Malvarrosa. Por qué ella puso tanto celo en ocultarlo.

Demasiado tarde para comprender.

La chaqueta de Antonio Machado

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Hace unos días hemos lamentado los ochenta años de la muerte del genial poeta. Un miércoles de ceniza, allá, en Colliure, en una humilde cama del hotel que entonces se llamaba Bougnol-Quintana, el 22 de febrero de 1939, en el que había encontrado refugio huyendo de la guerra.

El peregrinaje de tanto oportunista y chaquetero para rendirle homenaje, me ha recordado una de esas historias didácticas que se cuentan en sus estrechas y empedradas calles.

Al parecer, los clientes del hotel estaban muy intrigados porque no veían comer juntos a los hermanos Machado, y algunos atribuían esa rareza a una inquina provocada por las amarguras del exilio; hasta que un día descubrieron la verdad: los hermanos no tenían más que un traje y se lo turnaban para bajar al comedor.

Hay personas que no pierden la dignidad ni en la peor de las derrotas.

La chaqueta de Antonio Machado era la de un hombre “en el buen sentido de la palabra, bueno”, ciudadano ejemplar, republicano hasta la médula, íntegro, fiel a sus ideales y con una dignidad a prueba de bombas, que murió sólo tres semanas después de pisar suelo francés, tal como había imaginado cuando encadenó los versos que se pueden leer en la lápida de su tumba:

Y cuando llegue el día del último viaje
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.